jueves, 28 de marzo de 2019

Costos






La Producción y los Costos


Las empresas elaboran y ofrecen todos los bienes y servicios que se necesitan para vivir. De hecho el nivel de vida de un país depende de su capacidad para producir bienes y servicios, es decir de su sistema productivo. Las diferencias en los niveles de vida de los distintos países pueden explicarse por su productividad. En este sentido las variables claves que intervienen en este proceso son: tener acceso a la mejor tecnología, disponer de maquinarias y equipos idóneos, contar con trabajadores instruidos y entrenados, tener implantados procesos y sistemas de producción bien diseñados y contar con una buena gestión.

Al producir la empresa incurre en una serie de costos que tendrá que valorar adecuadamente para que la diferencia entre los ingresos que obtiene y los costos sea lo más elevada posible. En cualquier caso la decisión básica que una empresa debe tomar es cuánto va a producir y esto depende del precio de venta y del costo de producción.  En este proceso la empresa se guía por el deseo de maximizar los beneficios, es decir, la diferencia entre los ingresos y los costos totales.

La tecnología se define por medio de la función de producción, la cual especifica la cantidad máxima de un bien que puede producirse con la cantidad dada de factores insumos. El corto plazo es un periodo de tiempo a lo largo del cual las empresas puedan ajustar la producción cambiando los factores variables. En el corto plazo los factores fijos no pueden ajustarse plenamente.

El producto marginal mide la variación que tiene lugar en el producto total cuando se utiliza una unidad más del factor variable. El producto total arranca en el eje de las ordenadas desde 0 y es creciente. Aumentando de forma continúa a un ritmo creciente hasta un punto donde la curva tiene un punto de inflexión y pasa de aumentar a un ritmo creciente a hacerlo a un ritmo decreciente. En este mismo intervalo el producto marginal es creciente hasta un punto a partir del cual continúa aumentando, pero a un ritmo decreciente hasta alcanza un máximo (el máximo técnico) y después decrece. En la literatura económica al producto medio del trabajo se le suele denominador productividad media del trabajo e indica el nivel de producción que obtiene la empresa por unidad de trabajo empleada.



La justificación de este comportamiento se encuentra en la Ley de los Rendimientos Decrecientes que se refiere a la cantidad de producto adicional que se obtiene cuando se añaden sucesivamente unidades adicionales iguales de un factor variable a una unidad fija de uno o varios factores. Según esta ley a partir de cierto nivel de empleo se obtiene cantidades de producto sucesivamente menores al añadir dosis iguales de un factor variable a una cantidad fija de un factor.

Esta ley constituye una importante regularidad técnica generalmente observada, pero no goza de validez universal. Estos resultados se pueden justificar argumentando que el factor variable tiene cada vez menos cantidad de factor fijo con el cual operar, cuando la curva del producto total tiene su punto de inflexión, es decir, pasa de aumentar a un ritmo creciente a otro decreciente. 

Las propiedades técnicas de la producción a largo plazo se determinan en torno al concepto de rendimientos de escala. Escala significa el tamaño de la empresa medido por su producción y reflejan la respuesta del producto total cuando todos los factores de producción se incrementan proporcionalmente. Existen economías de escala o rendimiento a escala crecientes cuando al variar la cantidad utilizada de todos los factores en una determinada proporción la cantidad obtenida del producto varía en una proporción mayor. 

Asimismo, existen rendimientos constantes a escala cuando la cantidad utilizada de todos los factores y la cantidad obtenida de producto varían en la misma proporción. Finalmente, existen rendimientos a escala decrecientes cuando al variar la cantidad utilizada de todos los factores en una proporción determinada la cantidad obtenida de producto varía en una proporción menor.

La producción implica la utilización de factores productivos, lo cual genera un costo. El costo viene determinado por el valor de los factores utilizados por la empresa para producir un bien. La retribución de los factores que se emplean en la producción determinará los costos a los que se enfrenta el empresario. El beneficio del empresario se define como la diferencia entre los ingresos totales y los costos totales. Por lo tanto reducir los costos a un mínimo es un requisito para maximizar los beneficios que es el objetivo de toda empresa. La cantidad donde se alcanza el mínimo de la curva de costo total, suele denominarse escala eficiente de la empresa. Si se produce una cantidad mayor o menor que esta el costo total medio es superior al mínimo.

En Economía, el concepto de costo relevante es el costo de oportunidad e incluye los costos explícitos o contables y los implícitos o costos de los factores que no exigen un desembolso de dinero. El costo económico incluye tanto los costos explícitos como los implícitos, valorando los factores productivos según el criterio del costo de oportunidad.

Al analizar los costos de producción, también debe distinguirse entre el corto y el largo plazo. El corto y el largo plazo se refieren a la perspectiva temporal considerada para elaborar los planes de la empresa y guardan relación con la posibilidad de modificar los factores fijos y reducir los costos de producción.

Los costos que generan los factores fijos y que no dependen del volumen de producción se denominan costos fijos. Por otro lado, los costos que varían con el nivel de producción y están asociados a los factores variables son los costos variables. Los costos totales son iguales a los costos fijos más los costos variables y representan el menor gasto necesario para producir cada nivel de producción. A partir del costo total se obtiene el costo marginal que mide la variación que se produce en el costo total cuando la cantidad producida se incrementa en una unidad.



La evolución del costo marginal se explica por la existencia de rendimientos crecientes en una primera fase, que hace que el costo marginal disminuya, pues los nuevos trabajadores contratados añaden más a la producción que al costo. En una segunda fase, los rendimientos marginales son decrecientes lo que justifica el aumento de los costos marginales a partir de un cierto nivel, pues los nuevos trabajadores disponen de menos capital para trabajar y sus productividad se reduce; esto conlleva a un aumento en los costos marginales.

Los costos medios son los costos por unidad de producción. El concepto de costo medio se puede aplicar a todas categorías de costos señaladas. La curva de costo fijo medio muestra como este costo disminuye conforme aumenta la producción. Si la producción de una unidad adicional hace disminuir el costo medio, el costo marginal será inferior al costo medio. Por consiguiente la curva de costos marginales ha de cortar a la curva de costos medios en su mínimo.

La curva de costo variable también cambia: deja de crecer a un ritmo decreciente para hacerlo a otro creciente. Así pues, la curva de costo variable resulta ser la inversa de la curva del producto total. En el primer tramo de la curva de costo variable, estos crecen a ritmo decreciente, por ello en la curva de costo total los rendimientos son crecientes. En el segundo tramo, luego del punto de inflexión, los costos crecen a ritmo creciente, es decir, los rendimientos son decrecientes en la curva de costo total.

El beneficio económico permite comparar lo que obtienen los recursos utilizados por la empresa con aquello que esos mismos recursos podrían obtener si se emplease en su mejor opción alternativa. La empresa maximizadora de beneficios producirá aquella cantidad para la cual la diferencia positiva entre el ingreso total y el costo total sea máxima. En esta situación el ingreso marginal será igual al costo marginal. Así, la empresa obtiene beneficios normales o nulos cuando el precio es igual al costo total medio, lo cual significa que la empresa obtiene lo mismo que lo que obtendrían los recursos utilizados en su mejor opción alternativa. 

Un beneficio económico positivo o extraordinario significa que la empresa obtiene más beneficios que los que obtendría los recursos por ella empleados en su mejor opción alternativa. Las pérdidas o un beneficio económico negativo no significan que la empresa tenga pérdidas desde el punto de vista contable, sino simplemente que obtiene menos beneficios que los que podría obtener utilizando los recursos en la mejor opción alternativa. 

Cuando el costo variable medio sea mayor que el precio de mercado las pérdidas en que incurra la empresa serán mayores que los costos fijos por lo tanto debería cerrar. Cuando el precio es igual al costo variable medios los únicos costos que quedan por cubrir son los fijos, Si el precio de mercado es mayor que el costo variable medio quiere decir que en parte se están cubriendo los costos fijos, de forma que las pérdidas en las que se incurre al producir son inferiores a los costos fijos. En esta situación el empresario aun teniendo perdidas decidirá producir.




viernes, 1 de marzo de 2019

Teoría del Comportamiento del Consumidor-2

Teoría del Comportamiento del Consumidor





Para explicar el comportamiento de los consumidores se acepta como punto de partida que estos tienden a elegir aquellos bienes y servicios que valoran más, es decir los que les reportan mayor utilidad o satisfacción. La utilidad es el sentimiento subjetivo de placer o satisfacción que una persona experimenta como consecuencia de consumir un bien o servicio. Uno de los problemas del concepto es su medición. Los economistas que centraron su atención en la medición de la utilidad desarrollaron la teoría de la utilidad cardinal; mientras que los que mostraron preferencia por un método que permitiera comparar la utilidad y conocer que bienes reportan mayor utilidad que otros desarrollaron la teoría de la utilidad ordinal.

Desde una perspectiva histórica, el concepto utilizado era el de utilidad cardinal, esto es el de la utilidad como un magnitud medible. Para analizar las decisiones del consumidor se debe describir la relación que existe entre las cantidades consumidas de un bien y la utilidad que estas proporcionan. Parece lógico suponer que a medida que aumenta la cantidad consumida de un bien aumenta la satisfacción o utilidad total proporcionada por dicha cantidad.

Sin embargo, cuando aumenta la cantidad consumida se obtiene un aumento de utilidad que se denomina Utilidad marginal. Esta utilidad obtenida a medida que aumenta la cantidad consumida de un bien es cada vez menor.  Es decir, la utilidad total aumenta con el consumo pero a un ritmo decreciente. A este hecho se le conoce como la Ley de la utilidad marginal decreciente y refleja la idea natural que cuanto más se consume de un bien menos satisfacción adicional reporta cada nueva unidad de ese bien.

En el proceso de maximización de la utilidad del consumidor se tienen en cuenta dos hechos: en primer lugar que el consumidor dispone de un ingreso limitado (que debe asignar al consumo de diversos bienes); en segundo lugar, que la satisfacción que le reportan al consumidor los distintos bienes es muy diferente ya que depende de sus preferencias o gustos.

Este razonamiento lleva al principio equimarginal según el cual el consumidor para maximizar la utilidad derivada de sus compras, distribuirá su consumo de manera tal que cada bien le suministre una utilidad marginal proporcional a su precio. De esta expresión se desprende que una combinación de bienes en la que no se cumpla que la utilidad marginal del último bolívar gastado en todos los bienes es la misma no será una combinación de equilibro y en consecuencia no maximizará la utilidad del consumidor.

En la actualidad los economistas rechazan el  concepto de utilidad cardinal mensurable. Según el enfoque moderno la teoría de la demanda se basa en el concepto de utilidad ordinal, en el sentido de que el consumidor es capaz de ordenar las combinaciones  de bienes según sus preferencias y establecer de esta forma propiedades de las curvas de demanda. La ordenación de la combinación de bienes basado en las preferencias no exige saber cuánto se prefiere una a otra, sino únicamente el orden en que se encuentran con respecto a la anterior.

Un enfoque alternativo sobre la teoría de las decisiones del consumidor que no requiere medir cardinalmente la utilidad ni exige que la utilidad marginal sea decreciente es el que utiliza las curvas de indiferencia. En este enfoque solo se requiere que el consumidor sea capaz de ordenar las combinaciones de bienes de forma consistente. El enfoque de las curvas de indiferencia permite analizar los efectos de un cambio en el precio en términos de los denominados efectos sustitución y efecto ingreso.

El efecto sustitución hace referencia a que cuando el precio de un bien se incrementa, el consumidor tendera a sustituirlo por otros bienes para satisfacer sus deseos de la forma menos cara posible. El efecto ingreso muestra el impacto que un cambio en el precio genera en la cantidad demandada de un bien debido a la alteración en el ingreso real del consumidor. La actuación conjunta de los efectos sustitución e ingreso determina las características mas significativas de los distintos bienes y en concreto de la curva de demanda.


Curvas de Indiferencia

Costos